Todo florece con la primavera!

¡Llega la primavera y todo florece!, recorriendo nuestra finca de “El Valle” nos encontramos con esta hermosa imagen de los perales repletos de flores blancas.

En esta finca situada en Río Negro cultivamos peras y manzanas orgánicas y biodinámicas. Dentro del proceso vital de estas plantas nos sorprenden imágenes magnificas como las que les estamos compartiendo y como plus, esta belleza natural en poco tiempo se convertirá en un nutritivo alimento orgánico para revitalizar las fuerzas de nuestros cuerpos.

Cualidades nutritivas de la Pera:

Nos Hidrata: Las peras, al igual que la gran mayoría de las frutas, está compuesta principalmente por agua. De cada 100 gramos más de 86g son de agua. Esto es muy importante ya que cada célula, tejido y órgano de nuestro cuerpo necesita agua para funcionar correctamente.

 

Es buena para el intestino: Es la fruta que muestra una mayor concentración de pectina, por lo que se convierte en un elemento excelente para evitar el estreñimiento y mejorar la intolerancia a la glucosa.  La mayor parte de su fibra es insoluble, haciendo que sea un buen laxante, esta fibra tiene la función de “limpiar” el intestino de toxinas.

 

Nos ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares: Las peras contienen lignanos, unos fitoestrógenos que cuidan de los vasos sanguíneos y pueden prevenir las hemorragias. Además, los lignanos mejoran el funcionamiento del sistema inmunológico y son capaces de inhibir el crecimiento de células tumorales.

 

Es una buena fuente de hierro: Al ser una fruta que contiene buenas cantidades de vitamina C, mejora la absorción del hierro y por lo tanto previene la aparición de anemia ferropénica.

El ciclo de crecimiento de la pera:

El momento ideal para plantar el peral esdurante mayo, junio y  julio cuando el árbol esta en reposo invernal, para facilitar el enraizamiento antes  de la brotación en primavera  ya que el crecimiento de las raíces comienza un mes antes y eso permite llegar a la primavera con un buen sistema radicular.

El suelo ideal para el peral,  es un suelo franco-arcilloso, rico en humus con buena profundidad y napa freática inferior a los 2 metros de profundidad.  Se recomienda plantarlo al abrigo de los vientos y en lugares que no formen bolsas de aire frío.

Se trata de un árbol que se beneficia de la exposición al sol. Se reproduce por esquejes, injertos, y polinización.  La polinización es por insectos y  es cruzada, por lo tanto, es necesario plantar  árboles de diferente variedad, al menos 2, y tener en el momento de floración la presencia de abejas o abejorros que polinicen las flores. Las flores del peral no son muy atractivas para las abejas de ahí que se debe asegurar un buen número de ellas para tener buena cosecha.

El peral florece en ramas de dos o más años, las flores aparecen antes que las hojas y solo duran de 2 a 3 semanas, luego de cuajado el fruto los pétalos  caen y comienza el crecimiento de las peras.  Luego aparece el  nuevo follaje.

Las peras se deben cosechar en su madurez fisiológica, ya que es en su almacenamiento donde alcanza su más alta calidad de consumo. Las características para decidir si una pera ya está lista para ser recolectada es que haya alcanzado su máximo tamaño, empiece a mostrar cambios ligeros de color, así como de firmeza y que sean fáciles de desprenderse del pedúnculo con una ligera presión.

La Historia de la Pera

La pera es un género de fruta fresca que se consume desde la prehistoria. Los griegos y los romanos conocieron el cultivo del peral y fueron estos últimos los que introdujeron su cultivo en la Cuenca del Ebro. Según el poeta Omero y la mitología griega la pera fue considerada un fruto sano y gustoso, querido por divinidades y héroes.

En el imperio Romano las variedades de peras conocidas eran acerca de 40: poco a poco luego la amplia elección varietal y la experimentación de nuevas variedades de peras creció enormemente, hasta llegar a más de 5000 variedades de peras presentes en el sector hortofrutícola mundial al día de hoy.

Finalmente fueron los misioneros españoles los que trajeron la producción de peras hacia América.