Bután un país verde

"Yo aplico abono orgánico que composto en casa", "Las hortalizas importadas no saben tan bien."

Phub Zam productora de Bután.

Ella gana 40.000 rupias ($ 600) al mes, tres veces más de lo que ganaba antes, de pasarse a la agricultura orgánica.

El éxito de Zam es parte del plan de Bután para apoyar la agricultura sostenible como una de las claves para construir una economía próspera "verde".

 

Bután se ha convertido en uno de los países verdes de la tierra.  Actualmente la emisión de  carbono de este país es casi insignificante, o.8 toneladas métricas por cabeza (datos del Banco Mundial).

Según cifras recientes, el país emite alrededor de 1,5 millones de toneladas de carbono al año, mientras que sus bosques absorben más de 6 millones de toneladas. Esto lo convierte en uno de los pocos países con emisiones de carbono negativas. Pero esto no es suficiente para ellos y tienen planeado en 2020 llegar a emisión 0 de gases de efecto invernadero y en 2030 a cero residuos.

En 2011, el gobierno puso en marcha el Programa Orgánico Nacional con el fin de ayudar al país a cumplir con su meta de producir 100 por ciento orgánico en 2020. Los reportes de Reuters  nos informan sobre el éxito del programa hasta el momento:

Al enseñar a los agricultores prácticas conscientes y orgánicas, demostrarles que se puede seguir ganando dinero a través de la producción orgánica y brindarles apoyo financiero para comenzar, Bután espera poder reducir la producción de residuos, la dependencia de alimentos importados y asegurarse de mantener la neutralidad climática dejando de generar más cambios climáticos de los que sus bosques pueden absorber.

Ya elogiado por los ambientalistas por sus bajas emisiones de carbono y un uso intensivo de la energía hidroeléctrica, Bután espera convertirse en un país aún más verde, mostrando que la agricultura ecológica también puede ser sostenible económicamente.

El gobierno está ofreciendo programas de formación gratuitos en agricultura orgánica para convertir a los agricultores que apenas pueden ganarse la vida en pequeños emprendedores.  Además se brinda financiamiento a través de la compra y venta de compost, promoviendo así a que no se produzcan más deshechos.

Después de asistir a un curso de formación de tres días, Zam (la agricultora mencionada anteriormente) comenzó su montón de compost en casa. Hoy en día, vende cerca de 60 kilogramos de abono orgánico - de hierba, hojas, estiércol de vaca y aserrín - cada dos meses a los centros turísticos y otros compradores.

Antes de aprender a compostar, ella terminaba cada temporada de cosecha, con dos o tres camiones cargados de hojas y otros residuos orgánicos que quemaba o pagaba a alguien para que los eliminara.

 

Según un estudio hecho en 2014 sobre seguridad alimentaria en el Colegio Real de Bután de Thimphu, menos del 4 por ciento de la superficie total de Bután está bajo el cultivo de alimentos, por lo que casi el 50 por ciento del arroz del país es importado de la India y Tailandia.

 

Para incentivar a los ciudadanos de Bután a recurrir a la agricultura orgánica, es clave demostrar que este cambio puede favorecer la economía y producción interna.

Promover prácticas de agricultura orgánica como el compostaje es un "paso lógico hacia la meta de carbono cero", dijo Peldon Tshering, estratega jefe de la comisión ambiental de Bután.

Zam, productora del Valle de Paro, apoya el plan del gobierno para convertir a sus agricultores a la agricultura orgánica. Pero para que el proyecto tenga éxito, dijo, el gobierno debe ayudar a ampliar el mercado de productos orgánicos.

 

Bután es actualmente 72 por ciento de bosques y la constitución requiere que no menos del 60 por ciento del país siga siendo boscosa. La nación budista también se niega a juzgar su éxito en el Producto Interno Bruto, y utilizan un índice que mide la Felicidad Nacional Bruta.

 

Fuentes:  http://ecowatch.com/2015/09/28/bhutan-organic-zero-waste/

http://www.reuters.com/article/2015/09/28/us-bhutan-emissions-farming-idUSKCN0RS0DO20150928#52xMMUoaFt6ZyD8K.97